Simbología y adoración del fuego |
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Por adoración del fuego se entiende la acción de rendirle culto a este elemento, considerándolo sagrado en sí mismo o bien, representante de alguna divinidad. La |
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veneración al fuego fue el rasgo característico de casi todos los pueblos de la Antigüedad junto con el culto al Sol, de quien no puede fácilmente disociarse, ya que |
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los dioses solares a veces también lo eran del fuego. En la mayoría de las culturas se registran rituales, leyendas, pinturas, toda clase de escritos y |
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representaciones artísticas para su detección. La simbología del fuego, en cambio, describe los diversos significados e interpretaciones atribuidos en las religiones |
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en las diversas culturas y en los rituales. En el esoterismo, en la alquimia y en la astrología se le es concedida una gran importancia. De acuerdo a diversos |
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especialistas, desde siempre la religión primitiva tuvo un origen biológico, un desarrollo evolucionario natural, aparte de las asociaciones morales y de toda |
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influencia espiritual. En la evolución de la especie humana, la adoración en sus manifestaciones primitivas apareció mucho antes de que la mente del hombre fuera capaz de formular los conceptos más complejos de la vida en general, que merecen llevar el nombre de religión o creencia. La religión primitiva era totalmente intelectual en su naturaleza y se basaba enteramente en circunstancias de asociación. Los objetos de la adoración eran siempre sugestivos, consistían en las cosas de la naturaleza que les eran cercanas, que tenían gran influencia en la experiencia común de los primitivos humanos de mente simple o que llamasen más su atención. En el caso del fuego, es fácil suponer los motivos de su adoración. Básicamente, se le rendía culto por la fascinación que éste provocaba y por su origen desconocido, lo que impactó a casi todos los pueblos primitivos.2 Se piensa que el culto al fuego surgió en la prehistoria, más exactamente en el paleolítico medio (150.000 a.C. - 40.000 a.C), con la aparición del Homo Neardenthalensis. Se presume además que, en los períodos de prolongadas lluvias, donde todo el fuego de la aldea se encuentre extinto, se hubiese carecido de dicho elemento durante meses y tal vez hasta años. En tal caso, es seguro que la persona que haya logrado devolverlo a la aldea sería considerada como un héroe.4 A partir de ese punto, se interpreta que el fuego fue sinónimo de salvación, preotección y alimento, es esa la causa del elaborado culto que se le rindió más tarde. |
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