LIMA - PERÚ

Todo sucedió en la noche más violenta y alucinante de mi vida, al aire libre y bajo las estrellas que parecían ocultarse en la oscuridad, temerosas de nosotros, como si estuviéramos infectados por un virus mortal capaz de llegar hasta las estrellas en busca de más víctimas.

Y a pesar de haber tenido allí, la experiencia más violenta de mi vida, puedo decir también que fue el mejor concierto de heavy metal en que he participado. Y no es que haya estado drogado pues recuerdo perfectamente que esa noche no use drogas, solamente deje que el alcohol corriera libremente por mis venas y bañara por completo mi cerebro casi destruido; Y la música de cada instrumento parecían unirse en plena armonía, formando todas ellas, un poderoso rayo de energía destructiva, que, al penetrar por nuestros oídos golpeaban con furia nuestros sesos, destruyendo cada uno de nuestros pensamientos normales, como si estos, aquí, solo fueran a estorbar en nuestro viaje a lo desconocido, haciéndome alucinar que éramos la presa de este gran monstruo llamado heavy metal, y que este nos iría devorando con placer, uno por uno, hasta separar las almas de nuestros cuerpos, para sumergirlas en universos distintos y extraños.

Al principio nada me parecía extraño, todo me indicaba que sería una noche de concierto común y corriente. Hasta que, de pronto, sin que yo lo quisiera, mi cuerpo dejo de moverse frenéticamente al compás de la música y quede inmóvil, con los ojos cerrados, como si un campo de fuerza eléctrico me hubiese atrapado de improviso. Mientras sentía a mí alrededor, que la gente rockeaba cada vez más fuerte y sin parar, hasta el punto que podía oír y sentir que los golpes reventaban los cuerpos, lanzando con fuerza la sangre por los aires y sobre mi rostro. En ese momento, creo, mi alma se alejo de mi cuerpo abandonándolo a su suerte, sin siquiera darme cuenta, Para dirigirse en silencio, hacia un universo extraño y perverso donde jamás debí estar, un mundo de incomprensión, donde la tecnología se había apoderado de la naturaleza y nosotros mismos; Un mundo del futuro miles de años adelante que el nuestro, donde todos los heavys éramos perseguidos y aniquilados, como si ser un heavy fuese sinónimo de asesino, como si un heavy fuera una rata asquerosa capaz de propagar su espíritu rebelde y destructivo por el mundo.

Y mis puños apretados viajaban a la velocidad del rayo impacientes por llegar a su destino, o mejor dicho, al rostro de uno de mis enemigos, que, estúpidamente cometió el gran error de su vida, al tratar de matarme en una emboscada. Y fue antes de que le aplicara el décimo golpe brutal, con mis poderosos puños de metal y carne, que tenía en ese entonces, cuando de pronto se apagaron todas las luces del edificio de titanio donde me encontraba. Seguramente como una nueva estrategia de nuestros perseguidores, que a toda costa tendrían que destruirnos, simplemente por el hecho de que el heavy metal se había apoderado de nuestras almas.

Y por más que yo sabía, que mi oponente estaba derrotado y casi muerto, no podía dejar de golpearlo, porque yo sabía, en lo más profundo de mi interior que aquel ser no se detendría jamás hasta lograr su objetivo de aniquilarme. Por eso lo destruí con mis puños, atravesándole el cráneo artificial con mi puño derecho y arrancándole la vida instantáneamente, mientras parte de sus sesos seminaturales salpicaban con furia sobre mi rostro transformado. Haciéndome alucinar que el ácido y su sangre sobre mi rostro y cuerpo, derretirían cada centímetro de mí ser y unirían nuestros cuerpos por siempre. Pero contrariamente a que esto sucedería, el ácido y la sangre que corrían por sus venas, se pegaron con sumo placer a mi cuerpo, adornándolo y embelleciéndolo a tal punto, que creí por un instante estar en el paraíso.

En ese momento se encendió una de las alarmas de seguridad de mi traje blindado, advirtiéndome de improviso que me encontraba en el centro de la mira de uno de nuestros enemigos. En ese preciso instante, un poderoso rayo de energía nuclear irrumpió en la oscuridad, atravesando sorpresivamente una de las paredes de titanio, para luego, a gran velocidad, penetrarme debajo del pecho, provocándome un enorme forado y lanzando al exterior parte de mis intestinos artificiales, mientras yo retrocedía por el fuerte impacto hasta caer en el suelo. Y la verdad, no recuerdo lo que paso en aquel momento, mas solo se, que, si no fuese por la ayuda de mis compañeros heavys que se encontraban luchando por sus vidas cerca de mí, yo hubiera quedado destruido por sus disparos.

Recuerdo perfectamente todo lo demás, cada disparo, cada cuerpo destruido, cada grito de dolor en el combate; Y mis piernas se movían a la máxima velocidad que podía dar mi cuerpo devorado por la tecnología, pues, la voz de nuestro líder había golpeado nuestros oídos por última vez, con la orden de dispersarnos para evitar que nos persiguieran y mataran a todos. Y mis botas de cuero y metal golpeaban velozmente y con fuerza el piso de aleación. A la vez que mi cuerpo de androciber se movía de un lado a otro, casi de manera alocada, para evitar ser blanco fácil de mis enemigos, Dejando tras de mi, un escandaloso rastro de sangre y ácido que brotaba de mi cuerpo; Mientras los proyectiles inteligentes de mi arma viajaban por el aire, como si fueran hermosas serpientes voladoras, en busca de los sistemas de seguridad y de todo aquel que pudiera hacerme daño. Provocando fuertes estallidos al momento de impactar a mí alrededor y enviando sorpresivamente las almas al infierno. En ese instante las alarmas de seguridad de mi traje me advirtieron que una extraña energía radioactiva había logrado penetrar en mi cerebro de energía y había ingresado al núcleo principal de energía líquida. Que me hizo pensar al instante, que mis enemigos estaban poniendo en práctica una nueva estrategia, con el motivo de estudiarme y saber mis debilidades, para mi pronta destrucción. Haciéndome pensar de manera automática que mi muerte ya estaba asegurada, y ya no había nada por hacer …la cacería pronto concluiría!!!

Y las imágenes de mis perseguidores, ocultos en la oscuridad y tras las paredes de metal, llegaban nítidamente a mi ojoscopio, incrustado en el lado izquierdo de mi rostro, como un nuevo órgano de mi ser; Con sus cuerpos de metal, carne, ácido y energía, con sus armas en las manos listos para atacar, he impacientes de que les dieran la orden de destruirme. Mientras yo seguía disparando y corriendo con toda mi velocidad en busca de alguna salida que me llevara fuera de esta trampa mortal. Hasta que de pronto pude divisar por medio de mi ojoscopio, que un grupo de civiles armados aprovechaban el caos que gobernaba el ambiente, para golpear y ultrajar a su víctima, que yacía sobre el suelo, casi inconsciente y presa ya de aquellos monstruos de metal, sin saber ellos, que la muerte o sea yo, se los estaba a punto de llevar!!! Y no es que me crea un héroe, sino que, por el simple hecho de entorpecer mi camino no pude resistir la tentación de sus miserables cuerpos indefensos y me tome un segundo de tiempo para poner en todos ellos las inconfundibles huellas de mi arma neutrónica, que, si no fuese porque en ese momento no tuve tiempo los hubiese aniquilado con mis puños, como todo un guerrero que soy, digno de llevar en mi interior el espíritu destructivo de todo heavy. Y no es que me alabe a mí mismo, pero realmente me sentí todo un destroyer, capaz de destruirme a mí mismo, con tal de saciar mi sed de destrucción. Que en honor a la verdad, el aniquilamiento fue tan sangriento, que ahora, en la realidad, por más que me esfuerzo no puedo superarlo.

Y la luz de las explosiones en sus cuerpos iluminaban la oscuridad, dejándome ver por mi ojo natural las fuertes expresiones de horror en sus rostros al ver el mío, como si hubiesen visto en mi, al mismo demonio en el preciso instante de llevárselos de este mundo; Para ese entonces, las alarmas de mi traje ya se habían escandalizado por completo, dándome todas ellas, al mismo tiempo, tanta información sobre mis enemigos, que se me hacía imposible concentrarme para encontrar la solución a mis problemas. Cuando de pronto, una extraña energía sacudió mi cerebro, impidiéndome el control absoluto de mis extremidades y la visibilidad de mi ojoscopio. A la vez que el funcionamiento de mis sistemas y mi arma eran interrumpidos por un poderoso campo eléctrico que me rodeo por completo. Cuando el primer disparo de energía sólida atravesó una de las paredes, sin que mis radares lo pudieran detectar al momento de ser disparados, para tratar de utilizar una veloz maniobra de evasión, Para luego impactarme violentamente en la cabeza, sin causar ninguna clase de explosión al momento del impacto, pero desintegrándome el sesenta por ciento de mi cerebro de energía y el diez por ciento de mi pulpa cerebral de tejido natural. Para seguidamente, recibir en todo el cuerpo, y desde todas las direcciones, más de veinte disparos de diferentes clases de energía, que no pude captar con mis radares. Y que al momento de chocar contra mí, todas ellas al mismo tiempo, me hicieron volar en pedazos hacia una de las ventanas de cristal, destrozándola con lo que aun quedaba de mi cuerpo androciber, y enviándome de manera casual, al exterior de aquella montaña de acero, que parecía llegar hasta el cielo, tratando de escapar de este mundo de dolor casi aniquilado por la radiación.

Y mi cuerpo hecho pedazos volaba libremente por los aires, a una altura aproximada de 300km. Sobre el suelo. Y a pesar de que mi cuerpo ya estaba prácticamente destruido los disparos aun me seguían impactando con una precisión perfecta, aun después de estar cayendo a una velocidad que casi supera la velocidad del sonido. Como si mis perseguidores se estuvieran divirtiendo conmigo, haciéndome alucinar, con lo que aun quedaba de mi cerebro de energía, que aun después de caer al suelo, mis verdugos aun me perseguirían hasta destruir cada una de mis moléculas. Mas no fue así, pues, antes de llegar al suelo, me desintegré por completo por un último disparo, que a la vez, afortunadamente me llevó de regreso a la realidad, donde aún seguía de pie, con los ojos ocultos bajo mis parpados, con temor de despertar en aquel mundo donde fui arrastrado en contra de mi voluntad para formar parte de esta historia de violencia que por poco me arranca la vida.

Y luego caí pesadamente al suelo, en completa soledad pues nuestro eterno aliado (o sea la noche) se había marchado, llevándose a mis compañeros lejos de mí, hacia algún mundo extraño nada similar a este donde me encuentro ahora, En otra dimensión, en otro universo, en algún lugar, donde algún día nos reuniremos nuevamente para rockear en este ritual de nunca acabar.

Y ahora, cada día al despertar, un extraño temor se apodera de mí, al saber que mi alma se alejará de mí algún día, para regresar al combate en busca de venganza.

Solamente espero, que jamás llegue el día en que despierte…

....sin mi alma dentro.

Larry Espino Hinojosa _ __

Tal vez no este solo después de todo, Tal vez solo sea mi imaginación y este ahora atravesando el espacio sideral a la velocidad de la luz como un asteroide de carne y hueso entre miles y millones de estrellas luminosas.

No lo sé, solo sé que mi blando corazón dejo de latir hace mucho tiempo, no sé cuándo ni porque. Estoy tan cansado y confundido que podría jurar no saber si algún día lo tuve o si algún día tendré la desgracia de tenerlo.

Tal vez no este solo después de todo pues mi sombra esta con migo, a mi lado, como mi verdadero amigo inseparable. Y a pesar que jamás me dice palabra alguna puedo oír perfectamente sus lamentos y comparte con mucho dolor día a día con migo su gran tristeza como si nuestras moléculas estuvieran entrelazadas, conectados de alguna manera como mis puños a la pared.

Sea como sea, creo que soy la victima de este monstruo que desde antes de nacer me tomo prisionero con el único propósito de causarme dolor, una y otra vez, sin descanso, como si fuera yo solo un pobre muñeco de trapo y sangre.

Tal vez no este solo después de todo pues mi verdugo eterno, o sea la soledad, me acompañe por siempre, Después de todo... en el mundo alguien debe perder, y tal vez sea yo, la presa...

…DE MI PROPIA SOLEDAD.

diseño de interiores